En este tiempo hostil propicio al odio... |
Sabes bien de la lluvia.
Has medido su pulso en los tejados de invierno
y en los cristales
has secado sus lágrimas.
Tú conoces el charco que a menudo se forma,
que cubre la ciudad, que la transforma
en un extraño espejo.
Y todo es un reflejo
de una vida inestable, creíble al menos, soportable
En este tiempo hostil que ahora es costumbre
conoces la palabra incertidumbre,
mas, milagrosamente
mantienes la esperanza casi intacta
de un futuro mejor.
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